"Termino mi artículo con un párrafo del libro escrito por Fierro, Fortoul y Rosas, (2003: 11-12). Dicen que la investigación-acción es para «todos los maestros que alguna o muchas veces se han preocupado porque un niño no logró aprender lo que se le enseñaba, o que saben que han sido injustos al emitir un juicio o una calificación. A los maestros que buscan la mejor manera de enseñar, de dialogar con los padres de familia, de interactuar con sus compañeros. A los que han sentido que no encuentran un espacio adecuado para desarrollarse profesionalmente. A los que no están conformes con la rutina diaria, a aquellos para los que cada día frente a sus alumnos representa un reto y una oportunidad para aprender. A los que saben que en sus manos tienen la posibilidad de mejorar la educación escolar. A los que esperan hacer, desde el ámbito de la educación, una aportación modesta pero real para lograr una mejor sociedad".
"http://rabida.uhu.es/dspace/bitstream/handle/10272/2019/b15168037.pdf?